¡Hola, Bienvenidos!

Mi nombre es Alicia, como otras blogueras de la red, "todo lo bueno abunda", y no tengo abuelas, que sí que las tuve y una de ellas escribió un libro de recetas en los años cincuenta. Sus cinco hijas "lo han llevado a sus vidas como un equipaje de mano". A mí, algunas me llegaron a través de mi madre, Blanca, con quien aprendí a querer a la cocina. Este blog es para hacerle un homenaje.

Son recetas sin complicaciones que pongo al alcance de aquellas personas que tengan interés en conocerlas y que quieran pasar un rato divertido conmigo.


lunes, 20 de febrero de 2017

CREMA DE JUDÍAS VERDES





Es una de mis recetas favoritas de crema de verdura, los toques que le añado son importantes para conseguir hacerla diferente. Si no queréis ponerlos no hay ningún problema, os saldrá una crema rica y sana, pero ya no será la que os recomiendo, será una más.

Como me gusta que siendo de judías verdes salga con un color verde bonito y no siempre lo conseguimos, a pesar del bicarbonato, del agua hirviendo, de ponerlas nada más cocer en agua helada... ideé triturar la crema con hojas de otras verduras que le aportasen más color y obtuve el resultado que buscaba. No se altera apenas el sabor, claro depende de las que usemos, que pueden ser "potentes", aunque en general tienen sabores neutros. Es mejor no cocerlas, las añadimos al final en el momento de triturar, así tampoco se desvirtúan sus propiedades.

Es una crema totalmente vegetal que sin duda os va a dejar encantados.


 Ingredientes:


- Judías verdes 450 g.
- Zanahorias 3-4.
- Cebolla morada 1 mediana.
- Aceite de oliva 6 cdas.
- Sal.
- Hojas verdes (lechuga, escarola, espinacas, acelgas...) opcional.
- Leche de coco 100 ml.
- Setas ostra empanadas para decorar.



Elaboración:

Despunta las judías verdes y si tienen hebras retíralas. Pela y corta en trozos medianos las zanahorias. Lávalas. Quita la piel a la cebolla, córtala a la mitad.

 

  


Ponlas a cocer en agua hirviendo, ligeramente salada, suficiente para cubrir. Agrega el aceite.







Deja cocer hasta que las verduras se hayan ablandado. Añade las hojas verdes al gusto, según la intensidad de color que desees y tritura el conjunto.

 




En esta ocasión he usado hojas frescas de espinaca.







 




Mientras cuece la verdura empana las setas.


  



Antes de servir añade la leche de coco y la integras. Dispón encima de la crema tiras de seta empanada.


viernes, 17 de febrero de 2017

ROSQUILLAS DE HOJALDRE RELLENAS DE CABELLO DE ÁNGEL





Fácil, facilísimo y de nuevo con hojaldre. Esta vez he usado cabello de ángel, otras veces las he rellenado con crema pastelera, nata montada, trufa... también con salados, salmón, atún, jamón y queso, anchoas...

Me quedaba un resto de cabello en la lata y tenía que gastarlo, por eso hoy las relleno con él.

A mis seguidores del blog les digo que me gustaría que me dejaran un enlace para poder seguirlos yo también. Decidme si queréis que comparta vuestras recetas en Google, no me cuesta nada. Eran dos puntillos que tenía pendientes para deciros y por unas cosas y otras lo voy dejando, ya de hoy no pasa.

Ingredientes:

- Hojaldre
- Cabello de ángel.
- Azúcar glas.
- Canela molida.

Elaboración:

Corta círculos de hojaldre, uno mayor y otro más pequeño en el centro, para hacer la forma de una rosquilla. Utiliza, si quieres, dos vasos de distinto tamaño. Retira el disco que queda dentro, que puedes usar luego para otra preparación, por ejemplo hornéalos para acompañar consomés, sopas, cremas o lo que desees.



Enciende el horno a 200 ⁰C.

Sobre la placa del horno dispón el papel de fábrica del hojaldre. Forma las rosquillas.

Si quieres más altura monta varios discos, procurando que coincidan los agujeros.

Hornea el tiempo que indique el fabricante. Deja que templen y abre con cuidado con un cuchillo de sierra.

Extiende sobre la base una generosa capa de cabello de ángel.




Tapa y espolvorea con glas y un poquito de canela molida.




lunes, 13 de febrero de 2017

PAQUETITOS DE CARNE CON SALSA DE ENELDO





Estos paquetitos de carne quedan buenísimos, no los he cocinado con frecuencia, pero si algún día quiero darles otro aire a mis hamburguesas escojo servirlas de este modo.

Esta receta me la pasaron hace unos años y sé que no fallaré con ella si mis invitados son jóvenes o peques.

Si decidís hacerlos no os cortéis en comprar carne, pienso que como aperitivo, son una propuesta interesante para una reunión familiar o de amigos. Con antelación podréis tenerlos hechos y un rato antes de servirlos ponerlos en el horno a temperatura media, calentando la salsa en un cazo.


Para los paquetitos:

- Carne picada de cerdo 500 g.
- Bacón (usé La Selva) en láminas, 8 unidades.
- Huevos 1.
- Pan rallado 4 cdas, soperas.
- Pimentón ahumado (de La Vera) 1 cda. colmada (si prefieres ponlo picante).
- Cebolla mediana 1.
- Pimienta negra molida.
- Mantequilla 25 gr.
- Aceite de oliva  1 cda.
- Sal.

Para la salsa:

- Nata para cocinar  1 brick pequeño o leche evaporada.
- Eneldo 2 cdas. soperas.
- Pimienta verde (opcional).
- Sal.

Elaboración:

Aliña la carne con sal y pimienta. Incorpora el huevo, el pimentón, el pan rallado y la cebolla muy picadita. Mezcla bien.

Divide la masa en ocho porciones. Haz una bola con cada una y luego las aplastas ligeramente para darles aspecto de hamburguesas. Envuélvelos con una lámina de bacón y sujétalos con un par de palillos.

Funde a fuego medio la mantequilla con el aceite. Disponlos sobre la sartén, manteniendo el fuego medio, hasta que se doren de un lado (un par de minutos, o tres). Luego, saca los palillos y dora del otro lado hasta que veas que la carne está bien hecha (si temes que se abran coloca ahora los palillos de ese lado). Una vez sellados es difícil que se suelten. Retira y reserva al calor.



  
 











 




Prepara la salsa sobre la misma sartén calentando la nata con el eneldo y unos granos de pimienta verde machacados. Antes de que rompa a hervir retírala.






Sirve los paquetitos cubiertos con salsa y el resto en salsera aparte.




viernes, 10 de febrero de 2017

RUTA POR GRANADA NORTE



 
Hoy no habrá receta porque he decidido mostraros parte de la geografía de mi tierra. Si tenéis un ratito acompañadme y os enseño lugares fantásticos que forman parte de la provincia de Granada y que muchos de vosotros desconocéis, incluidos algunos granadinos. Después os quedaréis admirados de su belleza y fácilmente os apetecerá visitarlos.

Granada tiene grandes contrastes paisajísticos, desde las blancas cumbres de Sierra Nevada hasta las playas hermosas de nuestras costas, la sin par Alpujarra, tan afamada y acogedora para los turistas, y el Valle de Lecrín que nos muestra un mar de naranjos y limoneros que en tiempos de floración esparcen aromas de azahar en el aire, amén de otros cultivos de frutales y almendros al más puro estilo morisco. Pero además hay una zona especial, con encanto inigualable, diferente, casi diría yo que no parece de este mundo. Para conocerla en profundidad hay que adentrarse en sus pueblos cargados de enigmáticos parajes y quedarse extasiado por lo que ofrecen a la vista. Se hace imprescindible fundirse con sus habitantes y aprender de su gastronomía, de su artesanía y de sus costumbres.

Últimamente he viajado con cierta frecuencia por las Hoyas de Guadix y Baza y "como visita obligada" a otros pueblos del entorno como Orce, Galera, Huéscar y Castril.  Tengo que hacer mención, puesto que mi afición por la cocina es por todos vosotros bien conocida, jajaja, a la gastronomía del lugar.


 


En los entornos de Huéscar no olvidéis pedir el cordero Segureño, y tal vez coincidiendo con la temporada, unas setas recién recolectadas en el monte, con el rocío aún sobre sus "sombreritos", que harán las delicias del mejor comensal. El vino que se elabora tiene grandes expectativas, ya consolidado, con una producción no muy extensa pero muy bien tratada.










  








En una de nuestras incursiones arribamos a Baza y allí, por recomendación, estuvimos almorzando en un restaurante que nos dejó con muy buen sabor de boca.







Lo llevan dos chicos jóvenes, de escuela ¡y encantadores! que ponen sus cinco sentidos en hacer la comida con mimo y entusiasmo.  Tienen mucho empuje y les auguro un futuro prometedor. El restaurante se llama Los Cántaros, aquí os dejo algunas fotos de él y arriba la de la portada de hoy que es una creación de ellos, postre estrella de su restaurante, versión particular de un Ferrero Rocher.



Solo me queda pasaros algunas fotografías, como adelanto a vuestra visita, del altiplano granadino, con sus cuevas, yacimientos arqueológicos, arquitectura religiosa y casas señoriales. Lugares extraordinarios. Soy una enamorada de la tierra que me vio nacer y no he encontrado mejor excusa que compartirlo con vosotros, espero que lo disfrutéis.
  

Puerto de la Mora, paso obligado entre Granada y las hoyas de Guadix-Baza.
  
  
GUADIX Y PURULLENA:


Sillería de la Catedral.



Altar mayor de la Catedral  


Fachada principal de la Catedral



Mirador del Fin del Mundo, Purullena.




Paisajes de cuevas.
  

Decoración de interior de una cueva, dormitorio.



Decoración rústica de una cueva. 

  

Baño en el interior de una cueva.
  

BAZA:


Concatedral de Nuestra Señora Santa María de la Encarnación.


Dama de Baza. Estatua ibérica (Reproducción).


 Fuente homenaje al Cascamorras.


CASTRIL:


Sendero y pasarela de la Cerrada del Rio Castril.
                                    
  
Iglesia Parroquial.


ORCE:

  
Iglesia.


Castillo almohade.


Puerta de acceso al castillo.


GALERA: 
  


Momia ibérica del Castellón Alto. Con todo su pelo.


HUÉSCAR:

  

Colegiata.


martes, 7 de febrero de 2017

CARDOS A LA NAVARRA CON ALMENDRAS





Hace mucho que no comía los cardos al natural. Pienso que tampoco se aprovechan y se dejan pasar en sus matas, siendo un manjar de manjares.

Os puedo decir que hoy los disfruté plenamente, tiernos, sabrosos, muy especiales. Tan especiales como quienes me los regalaron. A José María y Beatriz les dedico esta entrada de hoy, con mucho cariño, pues forman parte de "mi familia de amigos".

De nuevo  plato de verduritas, jajaja ¡y extraordinariamente deliciosas! Hay que insistir con ellas, es lo mejor que podemos llevarnos a la boca ¿no os parece?

Ingredientes:

- Cardos 300 g.
- Bacon La Selva 40 g.
- Harina ½ cda.
- Caldo de ave 150 ml.
- Almendras fritas sin piel, al gusto.
- Aceite de oliva 2 cdas.
- Harina para evitar que ennegrezcan.
- Zumo de limón para evitar que ennegrezcan.
- Sal.

Elaboración:

Lo más engorroso es limpiarlos, pero si alguna vez habéis limpiado acelgas lo tenéis fácil.

Lo primero será desprender las hojas verdes con un cuchillo afilado, hojas que yo desecho (no sé si alguien las cocina también).

Después hay que cortar los bordes "pinchudos" de las pencas. Hay que lavarlas muy bien debajo del grifo para que suelten la tierra.

Luego, hay que hacer un pequeño corte con el cuchillo en los extremos y tirar suavemente desprendiendo los hilos, es una labor un poco tediosa, pero merecerá la pena después, os lo aseguro. Tendremos preparada una cacerola con abundante agua en la que disolveremos dos cucharadas de harina y el zumo de medio limón para ir echándolos mientras los limpiamos.

 



Cortamos en trozos de tres dedos aprox. cada penca. Ponemos agua a calentar ligeramente salada y "enharinada" cuando rompa a hervir los echamos para que cuezan. Si son tiernos los cardos en quince minutos estarán listos.

  



Para cocinarlos ponemos aceite, una cda, máximo dos, en una sartén, y rehogamos el bacon en tiras medianas. Sin tostar demasiado, añadimos la media cucharada de harina y la sofreímos un minuto. Cubrimos con el caldo y agregamos los cardos cociendo cinco minutos más. Cuidamos de no romperlos, es mejor cocinarlos moviendo la sartén de un lado a otro.


Servimos calientes con las almendras fritas por encima y si os gusta con perejil picado.






sábado, 4 de febrero de 2017

DULCE DE CALATRAVA DE LA TÍA ELISA





Desde que descubrí hace largos años que este tipo de postres quedan muy bien en la exprés, no enciendo el horno para hacerlos. Pero ahora lo he vuelto a hacer de nuevo.

Hace unos meses charlando por teléfono con mi tía Elisa salió el tema de dulces y me habló de éste, que ella hacía y que era uno de sus favoritos. Mi tía es una persona maravillosa, tiene ya algunos años y me admira su integridad y su capacidad intactas al día de hoy. Es una mujer buena, generosa y con su cabeza muy bien amueblada. Lo cierto es que mis tías carnales, las dos que aún viven, son pre-cio-sas, en el más amplio sentido de la palabra. Yo las adoro, a pesar de que no hablo mucho con ellas, y menos aún las veo. Ya no tiene que ver la distancia geográfica que tienen conmigo, es el maldito tiempo que nos engulle y absorbe literalmente. No queda tiempo para nada, razón por la cual se inventó el WhatsApp, mensajes cortos y directos desprovistos de todo valor humano: ¡Corto y cambio! Ya hasta los emoticonos hablan por nosotros. Pero para bien o para mal la técnica avanza y todos nos vemos envueltos en la vorágine que viene empujando, que nos hace olvidar, como si de amnesia se tratara, "ciertas costumbres ancestrales" que comunicaban afectos.

Mi tía Elisa me envió una cartita con su letra pulida y perfecta ortografía, a pesar de que sus manos doloridas por problemas de huesos no la ayudaban demasiado. Fue breve pero exacta, sin embargo no olvidó mandarme mucho cariño de su parte. Gracias tía.

Hoy subo a mi blog ese dulce que seguro a ella le quedaba mejor que me ha quedado a mí. Os paso la receta sin modificar nada, tal como me la escribió.

Levantamos la veda, como una de nuestras compañeras decía el otro día, y nos damos un caprichito dulce. La próxima receta irá otra vez sobre verdura para compensar el exceso y descargar culpas, jajaja.

Ingredientes:

- Azúcar para el caramelo 200 g.
- Azúcar para el flan 100 g.
- Leche entera ½ litro.
- Huevos, L, 3.
- Bizcochos de soletilla (los necesarios para formar una estrella en el fondo del molde elegido).
- Guindas rojas (suficientes para intercalar entre bizcocho y bizcocho).

Elaboración:

Con un poquito de agua ponemos el azúcar al fuego y hacemos un caramelo sin moverlo, si acaso giramos el recipiente si vemos que se tuesta más por un lado que por otro. Es conveniente que la llama no esté muy alta y que reciba por igual el calor. Tardará algo.

 

Pasamos el caramelo rápidamente al molde, dejando bien cubierto el fondo, y sin esperar a que solidifique distribuimos los bizcochos en forma de estrella, intercalando las guindas, ambos para abajo, para que al darle la vuelta al desmoldar queden mejor. Deben quedar pegados. Este proceso lo tenemos que hacer deprisa.





Precalentamos el horno con calor arriba y abajo a 180 ⁰C.

Batimos los huevos, añadimos el azúcar batiendo y por último la leche. Integramos bien.

Volcamos en la flanera y metemos al horno dentro de la bandeja con agua caliente hasta la mitad, o poco menos, para hacer un baño María.

Dejamos que cuaje unos cuarenta y cinco minutos aprox. Depende del horno y del diámetro del molde. Comprobar que al tacto suave ofrece resistencia.

Dejamos que temple y luego metemos en el frigo, hasta otro día mejor.


Para desmoldar esperar hasta el último momento. Con un cuchillo de pala ancha despegar con cuidado los bordes y volcar sobre el plato de servir que preferiblemente será hondito para que no se derrame el caramelo.