¡Hola, Bienvenidos!

Mi nombre es Alicia, como otras blogueras de la red, "todo lo bueno abunda", y no tengo abuelas, que sí que las tuve y una de ellas escribió un libro de recetas en los años cincuenta. Sus cinco hijas "lo han llevado a sus vidas como un equipaje de mano". A mí, algunas me llegaron a través de mi madre, Blanca, con quien aprendí a querer a la cocina. Este blog es para hacerle un homenaje.

Son recetas sin complicaciones que pongo al alcance de aquellas personas que tengan interés en conocerlas y que quieran pasar un rato divertido conmigo.


jueves, 18 de mayo de 2017

POLLO TERIYAKI Y SU GUARNICIÓN




Al fin de nuevo con vosotros tras un tiempo, más de un mes, desde mi última publicación.

Han sido unos días movidos en los que han pasado las horas deprisa y sin sentirlas. He tenido un viaje de por medio y una pérdida sentida y dolorosa. No me he recuperado, es reciente, ni creo que lo haga en un largo periodo. La desgana me ha alcanzado desde que supuse lo que irremediablemente iba a ocurrir, no encontrando motivaciones para volver antes y dejaros una receta de esas que tengo acumuladas en borradores y que tanto me obsesiona dejar limpios. Es como si quisiera cerrar una etapa y abrir otra nueva. Tengo dudas sobre si seguiré publicando, así es que si en un tiempo largo no me veis por aquí es que he decidido dejarlo definitivamente. Siento que os debo la explicación.

Aprovecho para agradeceros vuestra paciencia, vuestros comentarios, y a todos los que os habéis preocupado de una manera o de otra por mí durante esta no muy larga ausencia. Gracias a mis seguidores del blog, de Fb, de Instagram, de G+ y a todos los demás, que sin seguirme, les gusta pasar por aquí buscando alguna idea.

Cambiando de tema, y centrándome en lo que de verdad os interesa de esta página, hoy os dejaré una receta rica, fácil y muy de actualidad, pues ya tendréis comprobado que se imponen las tendencias japonesas en nuestra alimentación, haciéndose un hueco grande y ganando cada día más adeptos.

He elegido esta receta porque es muy básica, casi no es receta. Es importante encontrar el punto de la salsa y la textura adecuada del salteado, con eso tendréis éxito seguro.

Ingredientes:

- Pechugas de pollo sin piel y deshuesadas 500 g.
- Setas (vuestras preferidas) 150 g.
- Calabacines 150 g.
- Espárragos verdes (solo las puntas) 8-10.
- Arroz grano largo 200 g.
- Salsa de soja oscura 50 ml.
- Mirin o Jerez seco 50 ml.
- Azúcar blanquilla 1 cda sopera.
- Ralladura de naranja.
- Zumo de naranja 50 ml.
- Sésamo tostado.
- Aceite vegetal (maíz, girasol…).
- Sal (si se necesita).

Elaboración:

 




Lava y trocea en tiras parejas el pollo. Mezcla en un bol amplio la soja, el mirin, el zumo de naranja, la ralladura y el azúcar. Bate con un tenedor, hasta que se integre el azúcar.





 
  



Macera el pollo en la salsa obtenida durante una hora (cubre con film e introduce en el frigorífico). Remueve una vez.





Cuela el jugo de la maceración y ponlo a reducir dos minutos en una sartén a fuego bajo. Deja que el pollo escurra sobre un colador.

 



Mientras, cuece el arroz siguiendo las instrucciones del fabricante. Prepara las verduras cortando en tiras de mediano grosor las setas y en láminas los calabacines.






Unta ligeramente una sartén tipo wok (fondo grueso) con aceite y saltea tres minutos aprox. a fuego fuerte las verduras, incluidas las puntas de espárragos. Añade durante el salteado un poco más de aceite y una pizca de sal.

Retira las verduras (vuelve a untar la sartén con aceite) e inmediatamente pon el pollo a dorar manteniendo el fuego alto.



Sirve el pollo volcando encima la salsa caliente y esparce semillas de sésamo. Acompaña con las verduras y el arroz.


De haber quedado la salsa clara, diluye una cdta, de Maizena en una de soja oscura (fría) e incorpora a la salsa caliente hasta que se integre y espese.




martes, 11 de abril de 2017

TALLARINES A LA CORSARIA




Hoy probamos con una nueva receta de pasta, al menos no muy frecuente en esta casa. Alguna vez nos hemos lanzado a por la novedad aventurándonos al cambio. ¡No me digáis que no! A veces nos ha salido la jugada bien y otras no tanto. Nos rondaba la idea de cocinar aquel plato del que supimos hace años y que inconscientemente "grabamos a fuego" en nuestra cabeza y un día decidimos que tenía que salir para liberarnos, sí o sí (obvio hacer mención a otro tipo de descripciones menos afortunadas). Luego, nos hemos quedado meditando si ha merecido la pena el esfuerzo y la puesta en escena de todos nuestros sentidos.

Os recuerdo esas veces que llegan a comer "los conocidos hambrientos" esperando lo clásico y se sientan a la mesa sin mucho mirar y de pronto ¡¡¡lo ven!!! jajaja. De inmediato imagino sobre sus cabezas el signo de interrogación (?) Seguidamente se produce un barrido a ras de tierra, más bien de mesa,  que escruta al milímetro la bandeja de servir y todo lo que en ella "pulula". Dos segundos después no ha quedado nada por analizar. ¡El CSI, válgame el cielo! Y entonces todos los ojos te disparan agujas del cinco ¿hay agujas del cinco? jjj.  Ya sabéis lo que sigue: ¿alguien quiere mejor un par de huevos fritos?

No, no os pasará con este plato de pasta, os lo aseguro. Dejamos los huevos para otra ocasión.

Con esta receta me despido de vosotros hasta después de Semana Santa. Deseo que descanséis.

Ingredientes:

-Tallarines 300 g.
- Perejil.
- Albahaca.
- Ajos 2.
- Anchoas 5.
- Tomates naturales de pera 2.
- Tomate frito 100 ml.
- Vino jerez 1 vaso.
- Orégano.
- Pimienta blanca molida.
- Aceite de oliva.
- Sal.

Elaboración:

Cuece la pasta al dente en agua hirviendo con sal.

En cuatro cucharadas de aceite sofríe los ajos, el perejil y la albahaca picaditos a fuego medio. Antes de que tomen color los ajos incorpora las anchoas, también picadas, y los tomates, sin piel y en dados pequeños. Añade un vaso de Jerez seco y deja que reduzca la salsa. Después de reducida agrega el tomate frito, rehoga un par de minutos y pon la pimienta.


  

Sirve la pasta con la salsa. Acompáñala con queso manchego rallado para que cada uno se sirva la cantidad que desee.


viernes, 7 de abril de 2017

TARTA DE FRESONES Y NATA





Antes de que nos quedemos sin fresones he hecho una tarta con ellos, tal vez sea una de las más clásicas que se conocen, pero que a todos nos gusta. Veréis que su elaboración no es complicada, menos todavía porque hoy compré el bizcocho hecho y ya cortado. Después de que la pongáis en el frigo, ya fresquita queda buenísima. El que no lleve cubierta (ganache, fondant, buttercream...) la parte exterior, es moda y las llaman Naked Cake o tarta desnuda, lo es también peinar (peines especiales de repostería) los lados para que presenten un aspecto rústico, por deciros algo.

No es un postre típico de Semana Santa, obvio, jajaja,  que es lo que ahora pegaría publicar. Este año haré alguna cosilla para matar el deseo, si el tiempo da de sí.


Ingredientes:

- Bizcocho comprado (24 cm de diámetro).
- Fresones 40 unidades (+/-)
- Nata de montar 35 %, 500 ml.
- Azúcar glas para la nata 3 cdas.
- Almíbar elaborado con 150 ml, de agua, 2 cdas. de azúcar, anís un chorreón.
- Almendras laminadas.
- Mermelada de frambuesas (para cubrir la superficie).
- Zumo de limón.
- Colorante alimentario verde.

Elaboración:

Prepara un almíbar calentando al fuego el agua, el azúcar y el anís. Cuece cinco minutos, retira y deja enfriar.

 



Lava los fresones, quita los rabitos y corta cada uno de ellos para nivelarlos, con la idea de que al colocarlos sobre la tarta queden igualados lo más posible. Corta en daditos el sobrante de los fresones para mezclarlos después con la nata montada del relleno.




Monta la nata muy fría, a medio montar incorpora poco a poco el azúcar glas.

 




Coloca el bizcocho sobre una tartera y cala un poquito. Extiende una capa de nata.







 
  



Coloca encima trocitos de fresón. Repite la operación y pon la tapa de arriba.







Diluye al fuego la mermelada con un poco de zumo de limón. Deja templar y extiende. Distribuye los fresones en círculo y cubre toda la superficie.



Tiñe unas láminas de almendra con colorante alimentario verde y adorna los filos de la tarta.


Pon en el frigo hasta que se enfríe.



lunes, 3 de abril de 2017

PIMIENTOS DEL PIQUILLO RELLENOS DE ENSALADILLA RUSA





Es una receta de aprovechamiento. Se trata de dar otro aire a un resto de ensaladilla que nos quedó del día anterior. Para engrandecerla la serviremos dentro de nuestros estimados pimientos del piquillo (elegid vuestra marca favorita). Si no os sobra nada de ensaladilla, sin problemas, algún día os quedará seguramente, eso si tenéis paciencia para esperar. Si os surge una necesidad imperiosa de probarlos os animo a preparar expresamente una ensaladilla con vuestros ingredientes cotidianos (o más especiales) y proceded a rellenar los pimientos.

 


Ingredientes:

- Pimientos del piquillo.
- Ensaladilla rusa.
- Mayonesa para decorar.






Elaboración:

 




Rellena con una cucharilla los pimientos y presiona con cuidado para no romperlos.







Colócalos en la bandeja de servir o en el sitio elegido para presentar.

Corta con tijeras un trocito muy pequeño de una de las puntas de una bolsa de plástico (recia) para hacer una manga, tipo pastelera. Pon mayonesa dentro de la bolsa y llévala hasta el extremo cortado. Traza unas líneas sobre los pimientos.

Guarda en el frigo hasta servir.



jueves, 30 de marzo de 2017

BACALAO CONFITADO CON REVUELTO DE SALICORNIAS




Había oído hablar de las salicornias, pero no había tenido el placer de probarlas. Os animo a hacerlo si sois como yo "una catacaldos" (pero delicada ¡eh!) jajaja.

La primera vez que las comí fue en un restaurante, no hace mucho tiempo, pregunté  lo que era aquello que tenía un sabor salino muy agradable y que me quería recordar, por su aspecto, a unos endebles espárragos medio desarrollados ¡y claro! como es que cada día están saliendo cosas nuevas e insospechadas al mercado, me surgieron dudas sobre lo que me estaba llevando a la boca. Después de preguntar, cuando medio pude entender lo que decía nuestro camarero (no era español), sumado a que cuando oyes por primera vez una palabra algo enrevesada necesitas, por fuerza, afinar la oreja para quedarte con el nombre, supe que lo había oído en alguna parte. Luego en casa me instruí.

Después pensé en un plato y de resultas de ello salió esta combinación que os puede gustar, aquí en casa triunfó, no menos por llevar un acompañamiento perfecto como es este bacalao confitado.

Por si queréis saber algo de la planta, Salicornias.

Con la amabilidad de Cómete el Mar y de la mano de mi amiga Isabel Mauri dispongo hoy para mi plato de este exquisito ingrediente. Si os apetece probar os dejo la dirección o enlace.

Ingredientes:

- Lomos de bacalao al punto de sal, 1 por persona.
- Aceite de oliva, suficiente para que el bacalao quede sumergido completamente.
- Ajos, 2 dientes.
- Laurel, 2 hojas.
- Salicornias 200 g.
- Puerros 1.
- Zanahorias 2.
- Huevos 4.
- Aceitunas negras (optativo)
- Pimienta blanca molida.
- Sal (si es necesaria).

Elaboración:

En un recipiente de paredes altas, y no muy amplio, calienta el aceite con unos ajos aplastados, con piel y unas hojas de laurel, después apaga el fuego. Retira los ajos y el laurel y sumerge el bacalao con la piel hacia abajo, que quede tapado, vuelve a poner en el fuego. No debe exceder de ochenta grados, según los entendidos. De no disponer de un termómetro vigila que no hierva, de querer hacerlo retira el recipiente y luego pon de nuevo, es preferible mantener  baja la llama. Dependiendo del grosor del bacalao tendrá más o menos tiempo de confitado. En quince minutos tuve yo el mío.


Mientras, prepara para hacer el revuelto, cortando puerro y zanahoria en tiras finas. Enjuaga las salicornias bajo el grifo. Saltea éstas últimas en un aceite aromatizado con ajo, retira el ajo e incorpora el puerro y la zanahoria, previamente blanqueados dos minutos en agua hirviendo (no poner sal). Mezcla todo y añade un polvillo de pimienta blanca.

Bate los huevos, comprueba de sal. Cuaja a tu gusto.


Si decides servir individualmente dispón el revuelto en el fondo de los platos y coloca el bacalao encima. Sirve caliente.



lunes, 27 de marzo de 2017

POTAJITO DE GARBANZOS CON COCOCHAS DE BACALAO




El potaje de garbanzos o potaje de vigilia es uno de mis platos favoritos,  más aún de mi marido. Lo clásico es tomarlo en las fechas en las que estamos, en otras se relega al olvido. Ya no hay razones de peso para hacerlo pues el bacalao lo podemos comprar durante todo el año.  Yo lo hago cada vez que se me antoja y que me lo piden ¿Por qué renunciar a este plato tan sabroso y sano durante un año entero?

Pero esta vez os traigo una manera de hacerlo diferente, mejor todavía, sin restar méritos al otro (que ya veis lo estoy celebrando) ¿Queréis encontrar sabor a mar en cada cucharada que os llevéis a la boca? Seguid mis pasos y os aseguro que os fascinará ¡claro si os gustan las cocochas!

Ingredientes:

- Garbanzos 250-300 g.
- Cocochas de bacalao saladas, una docena.
- Cebolla grande 1.
- Apio unas ramas.
- Zanahorias 2.
- Laurel 1 hoja.
- Pimentón de la Vera 1 cda.
- Azafrán en hebra.
- Cubito de pescado Knorr, 1 (optativo).
- Pimienta negra molida.
- Perejil.
- Aceite de oliva.
- Sal.

Elaboración:

Lava las cocochas bajo el grifo y desprende toda la sal. Sumerge en agua fría y ponlas en el frigo treinta horas (aprox.) cambiando el agua cuatro veces en ese tiempo. No tires la última agua de remojo pues la necesitaremos para el guiso.

La noche antes de cocinar deja en agua los garbanzos, bien cubiertos.

Pon agua limpia (no excederse) al fuego, más el agua del remojo de las cocochas y echa las verduras, sólo media cebolla, el laurel, la pimienta y la pastilla de caldo. Cuando rompa a hervir incorpora los garbanzos. Cuece en olla convencional.

Con un fondo (cuatro cdas.) de aceite de oliva rehoga a fuego fuerte las cocochas por ambos lados. Retira y si es necesario agrega algo más de aceite. Rehoga ahí mismo la otra media cebolla cortada pequeña, dorada ya, incorpora el pimentón y da un par de vueltas al conjunto. Tuesta aparte unas hebras de azafrán e  incorpóralas también.




 


A media cocción de los garbanzos vuelca el sofrito y mezcla. Continúa la cocción hasta que se haya ablandado la legumbre.

Tritura la cebolla y pica en daditos las zanahorias. La consistencia debe ser media, más bien tirando a espesa para que concentre los sabores. Pon a punto de sal.



Deja reposar unos minutos antes de servir. Sirve con perejil picado por encima.




Otra opción de servir es esta, con guarnición de langostinos a la plancha: Ummmmmmmm.



viernes, 24 de marzo de 2017

GALLETAS PUZZLE DE ELEFANTES Y CORAZONES DE MERMELADA


Elefantes muy bien ambientados en su sabana.        


Estas galletas hace tiempo que las hice y me apremia subirlas al blog porque ya las publiqué en Instagram hace algunos días. ¿Qué queréis que os diga? ¡A vosotros os pasará igual! A veces no viene el tiempo como quisiéramos y se quedan rezagadas muchas cosas a nuestro pesar.

Tenía en un papelito apuntada la receta de estas galletas, soy un caso, lo sé, pues tengo infinidad de ellos por todos los sitios posibles de guardar, se ha convertido en algo habitual en mi vida. Pensé que podrían salir bien y aprovechando un regalo de Reyes de mi hija Marina me propuse "ponerlas a funcionar". Hoy os traigo el resultado de esas galletas con ese molde tan particular, que es en suma lo más original. Tenía que gastar el resto de pasta sobrante y como para más elefantes no había, jajaja, decidí emplearla en unos corazones de mermelada, creo que os pueden gustar. Os lo enseño.

Ingredientes:

- Harina de repostería 250 g.
- Mantequilla salada 100.
- Azúcar blanquilla 100 g.
- Huevos 1 + yema para barnizar.
- Jerez seco ½ vasito (es solo un toque).
- Impulsor ½ cdta.
- Azúcar glas.
- Mermelada de frambuesa.

Elaboración:

Bate el huevo con el azúcar, añade la mantequilla a temperatura ambiente, el Jerez y la harina tamizada por último. Mezcla sin amasar.


Forma una bola con esta pasta y envuélvela en papel film poniéndola en el frigo, al menos media hora.

Enciende el horno a 180 ⁰C.

Utiliza una porción de la pasta y extiéndela en la encimera con un rodillo y entre dos papeles de horno, el resto déjala al frío. La receta aconseja enharinar ligeramente la encimera, yo no lo he hecho pues no lo he necesitado, si ves que se pega rocía un poco por encima y así te aseguras. Proporciona el grosor alrededor de medio centímetro.

Elige un cortapastas de tu gusto, y corta las piezas. Disponlas sobre papel de horno y sobre la bandeja. Pincela con la yema batida.

  

Hornea de 10 a 12 minutos. Deja enfriar y luego engarza las piezas. En este punto te encontrarás con lo más y lo menos pues habrá que haber tenido en cuenta que las galletas crecen al hornear y que por consiguiente la incisión que hace de enganche se puede cerrar o puede quedar holgada ¿Qué hacer? pues con mucho cuidado y mimo, para no romperlas, y en el primer caso, raspa con una hoja de cuchillito afilado los bordes internos hasta que encajen y no caigan. De quedar holgadas las piezas funde un poco de chocolate blanco para aumentar la pieza y deja solidificar en el frigo.


Decora a tu gusto. Yo les puse ojitos, jajaja, y colmillos.


No tiene tanto hacer los corazones. Haz piezas dobles y a la mitad de ellas una abertura con la boquilla de una manga pastelera. Sigue el mismo proceso que con las galletas anteriores. Cuando enfríen, extiende una capa de mermelada de frambuesa (o la que prefieras) para pegarlas. Cubre y rocía las galletas (la de encima) con azúcar glas tamizada. Rellena el centro, con cuidado de no desbordar, con más mermelada.


martes, 21 de marzo de 2017

MENESTRA CON SETAS Y VERDURAS



 
Me gustan estos platos de verduras mixtos. Bien aderezados se convierten en un placer para paladares delicados, sin atisbos de carnes ni pescados (salvo si utilizáis sus caldos, que la verdad sea dicha, enriquecen su sabor) no necesitan más que un comensal que sepa valorar los vegetales como merecen. No hay porqué tomarlos aburridos, por eso tampoco pasa nada si añadimos jamón serrano en taquitos, unos tacos de pollo e incluso unos dados de salmón fresco (previamente rehogados).

A mí no me hace falta ninguno, pues tal como hoy os presento mi plato va sobrado de sabores. Probad y ya me diréis.

Ingredientes:

- Setas variadas y champiñones.
- Ajos 3 dientes.
- Cebolla 1 pequeña.
- Zanahorias baby en conserva.
- Alcachofitas en conserva.
- Guisantes en conserva.
- Huevos cocidos de codorniz.
- Perejil fresco.
- Harina 1 cda, rasa.
- Aceite de oliva.
- Caldo al gusto (verduras, ternera, pollo)
- Sal y pimienta.

Elaboración:

Sofreír en el aceite los ajos laminados. Esperar "a que bailen" y añadir las setas limpias y troceadas. Salpimentar ligeramente y rehogar cinco minutos a fuego fuerte.  Añadir el resto de verduras y rehogar unos minutos más.


  

 




Sofreír la cebolla aparte cortada menuda, cuando se haya ablandado agregar la harina y cocinarla un poco. Añadir algo de caldo y diluirla sin dejar grumos.






Volcar sobre las verduras y mezclar.


Servir caliente acompañada con huevos de codorniz cocidos y perejil picado.




sábado, 18 de marzo de 2017

LOMO DE CERDO CON TOMATE




¡No me digáis que no habéis hecho nunca lomo con tomate! no me lo puedo creer.

Es una receta de las clasificadas básicas en cocina. Tengo seguidores jóvenes que están interesados en este tipo de guisos, por lo que he decidido de vez en cuando traer al blog cocina para ellos. El lomo así preparado queda delicioso. Tal como os explicaré veréis que es fácil de hacer, ya no podréis decir que si os apetece algún día hay que ir al bar de la esquina a que os pongan una ración.

Ya metidos en faena haced más cantidad y guardad cómodamente en el congelador algunos táper que siempre serán bienvenidos a la hora de sentarse a la mesa.


 

Ingredientes:

- Lomo de cerdo 350 g.
- Tomates maduros y carnosos 500 g.
- Cebolla mediana 1.
- Aceite de oliva 6 cdas.
- Pimienta negra molida (opcional).
- Sal.




Elaboración:

 


Limpiar el lomo de grasa y tendones y cortarlo en tacos parejos. Cortar la cebolla menuda y sofreírla en una sartén con su aceite.

Antes de que tome color incorporar la carne. Rehogar cinco minutos.





Pelar y trocear en daditos los tomates.




 



Añadir sobre la carne. Salar y agregar una cucharadita de azúcar. Cocinar hasta que el tomate haya perdido el agua y el aceite sobresalga por encima en los laterales. Remover de vez en cuando para evitar que se agarre.






Servir, mejor acompañado con arroz blanco, pasta, patatas fritas o cualquier otra cosa que os guste.


   

¿Por qué no rellenar con él un buen panecillo?




martes, 14 de marzo de 2017

CROQUETAS DE PIMIENTO ASADO Y MOZZARELLA





Vuelvo con croquetas pues hay para todos los gustos. Como comprobaréis, si las llegáis a hacer, los ingredientes se complementan perfectamente. Estas surgieron de mi invención, pero no pude ponerlas en práctica hasta que mis hijos se hicieron mayorcitos, pues como a Shin Chan no les gustaba el pimiento, jajaja, y a mí, madre sufridora como tantas, no me merecía la pena enfrascarme en tal trabajo para tan "poca gente". A fuerza de irlo introduciendo en distintas preparaciones, más aceptadas por ellos, acabaron por quererlo más o menos. Filosofé con el pimiento y llegué a la conclusión de que no se es adulto hasta que nos gusta, con todo lo negativo o positivo que lleva aparejado ¿Que no quiero hacerme mayor? pues no como pimiento, jajaja... ¿Que quiero que me consideren adulto? pues a comer pimiento a "cascoporro", jajaja.

Que sean de pimiento asado es muy bueno, pero lo mejor es encontrarse dentro un relleno fundente y cremoso: ¡¡¡Mozzarella!!! a costa de la cual la croqueta debe ser mayor de tamaño que otras pues debe quedar muy bien escondida "la sorpresa" con la finalidad de que no tome contacto directo con el aceite y se reviente funestamente  😭.

Mi consejo es tomarlas recién hechas, que no se hayan enfriado, pero cuidando de no quemarse, el momento es cuando el queso todavía está fundido y blandito y amenaza con caer en "lamparón" sobre nuestro pecho.
  

Ingredientes:

- Pimientos asados 180 g. (puedes sustituirlos por pimientos del Piquillo)
- Mozzarella de búfala fresca.
- Harina de repostería 1 tacita de café.
- Leche desnatada 4 tacitas de café.
- Puerro ½.
- Mantequilla 1 cda.
- Pimienta molida (opcional).
- Sal.
- Rebozado común: harina, huevo batido y pan rallado.
- Aceite de oliva 6 cdas.
- Aceite abundante para freír.

Elaboración:

Sofríe el puerro picado y tritúralo en la batidora con los pimientos asados.

Devuelve a la sartén la pasta obtenida, agrega la harina y la leche fría y salpimenta. Cuece a fuego medio durante quince minutos, sin parar de mover para que no se agarre e incorpora la mantequilla. Vuelca en una fuente, deja templar y cubre con film. Enfría en la nevera.



Trocea la Mozzarella en cuadrados. Extiende una porción de la masa y pon un trozo de mozzarella en el centro. Cubre con otra porción de masa extendida y redondea para dar la forma clásica de croqueta. Deja envuelto el queso.

Reboza siguiendo el proceso habitual: harina, huevo batido y diluido en leche y pan rallado.

  

Fríe en abundante aceite procurando hacerlo de tres en tres, o de cuatro en cuatro, si las admite (es decir no se revienten).

Mis consejos para que una fritura sea correcta es que primero debéis calentar bien el aceite (eliminar el sabor a crudo) y luego bajar la llama al medio, esperando un momento para que no vayan a arrebatarse de golpe. Hay que intentar mantener una temperatura constante. No es conveniente freír más de las que admite en cada tanda (se revientan). Paciencia para obtenerlas crujientes y que no queden empapadas, grasientas, lacias, sin gracia, lo que ocurre al disminuir la temperatura del aceite por exceso de croquetas.


Si queréis no gastar mucho aceite escoged para freírlas un recipiente hondo y pequeño. Luego podéis colarlo y usarlo para guisos.